Avisar de contenido inadecuado

Confesiones: Simone

{
}

Historia al bruto, enjoy ;)

07/12

Estaba sobre él, el ambiente era excitante: música blues, luces bajas y parejas por doquier; nos escondimos tras la barra para alcanzar algo de privacidad, se nos hacía imposible dejar de besarnos, me puse sus gafas en el pelo, esas gafas que traía siempre, con lluvia y sol, de día y de noche, estaba algo ebria, él, absolutamente ebrio, dudo que recuerde el minuto en el que salí arrancando, casi ni le conocía, no sabía de quien rayos era la casa, mi ex novio besaba una chica de cabello rosa unos pasos mas allá, mi mejor amigo de la infancia se succionaba con su novia encima de un sofá, y lo peor, gente desconocida a medio vestir saliendo de la habitación; llamé a mi hermana y me largué asustada.

Otra semana y organizan otra "reunión" en aquella casa, le pido a mi amiga que no me deje sola, pasan las horas y el ambiente se vuelve erótico, miro a mi amiga y abandonamos la pieza, escaleras arriba reímos y agarramos un dormitorio, ella saca unas pastillas de su bolsillo, me ofrece una

- ¿qué es?
- droga
- ¿de dónde la sacaste?
- mi hermano y mi mejor amigo son traficantes

Me detengo un momento ¿conozco realmente a esta chica? ¿En que clase ambiente estoy? ¿Cómo llegué? Creí que podía confiar en esta chica ya que es amiga de mi casi hermanito menor ¿que cosas ocultará él? Siempre lo vi tan puro, santo y caballero. Entre tanta reflexión he aceptado la pastilla ¿cómo pasó? Me siento bien, como Alicia en el país de las maravillas, o como esa otra Alicia en su primera droga, espero no terminar como ella.

Meses después me veo entrando a una tocata tributo Ramones, amigos nuestros, recuerdo que el humo del cigarro y los jotes en la entrada me ahogaron al primer suspiro, la "queen", una amiga medio puta que tiene millones de hombres a sus pies, no como yo, les robaba un par de cervezas mientras la metalera colorina molestaba a un par de tontas, fuimos varias veces, nos tomábamos las mesas y nos emborrachábamos, no entiendo como había llegado a eso, pero ahí estaba, mintiéndole a mis padres y arrancando de los pacos, vendiendo hierba, llevándole la contra a todos los valores habidos y por haber, ese día entramos al mosh, nunca lo había hecho, ellas sí, sentí un puñetazo en la cabeza, me mareé, vi vacilar unas chasquillas pelirrojas, me hablaban, o más bien me insultaban, pero no eran insultos pesados, eran insultos de amiga, o eso creí, me tomó y me llevó al baño, aún me dolía la cabeza, la miré fijamente y sin decir nada ella me besó, fue el beso más confuso, raro, bizarro, tierno, lindo y romántico de mi vida, ahí comprendí algo que nadie debía saber, ella era the only one, mi Pam, se parecen bastante físicamente, aunque yo no me considero para nada un Jim, en ningún sentido.

Estoy recostada, confundida, intentando encontrar un segundo de paz entre tanta pesadilla, van los días y la confusión me vuelve loca, me come viva, y por confusión quiero referirme a ella, ella me vuelve loca, pero algo en mí no me lo permite, soy cristiana y tengo miedo de lo que siento; Han pasado un par de semanas y siempre que nos vemos es algo romántico, odio que mis palabras salgan tan diferentes a mis pensamientos, quiero decirle que la quiero y le digo que tengamos cuidado, que nadie nos puede ver.

Estoy ahogada, desesperada, necesito abrir esa ventana, siempre que la felicidad me grita al oído la ignoro, no soy yo, el sueño se a vuelto pesadilla, quiero salir arrancando, correr sin parar, estar sola, cierro el cuarto e intento salir, me atrapo en cuatro paredes para liberar mi alma, soltar mis emociones, dejar correr mi mente por mi rostro, quiero correr a mi música, a mi encierro interno y eterno, mi mundo interno sin prejuicios, a mi vida única, esa que nadie jamás entenderá, quiero volver, quiero llorar, quiero hacerle el amor a las palabras, que me violen los versos, los besos imaginarios producto de la pasión guardada que solo se libera si me encierro hacia dentro, quiero llegar al orgasmo de los párrafos producidos por las melodías, quiero volver a escuchar la letra chica, esa que esta a la vista pero que solo yo soy capas de tocar, de tocarme y hacer el verso. La soledad es libertad, como la fuerte brisa que excita mis entrañas, beso el aire mientras este recorre mi cuerpo con tanta libertad, es tan puro y único, no hay mejor amante, no hay mejor confidente que la noche y no hay mejor estación que la soledad, la cabeza me aprieta y el cuerpo me pesa ¿caeré al piso? Me siento inmortal, liviana y libre, quiero volar, abro mis brazos pero dentro de la habitación no hay aire suficiente, veo las ramas de los árboles moverse, a pesar de tanto aire me siento ahogada, un nudo en mi garganta que nadie se atreve a desnudar, un golpe en mi pecho, no es el viento, es el cuchillo de la verdad, son las cadenas de esta prisión, son las crueles manos de la realidad las que me devuelven a golpes hacia la cama, logro dejar la ventana abierta, esa ventana por la que nadie se atrevería a entrar, aunque le mire fijamente los ojos a las calles. Me aterra aún más dejarla abierta, tan expuesta pero tan poco importante para el resto, tan diminuta en la gran ciudad, me siento expuesta, el sueño no se concibe con el miedo, ni con el ahogo, mi alma intenta arrancar por aquel pequeño espacio pequeño como tal represa llenando de energía mi cuerpo, conectando mis venas y haciéndome explotar en mil pedazos, se me escapan, corretean por la habitación, caen por mi cara, se liberan por mi boca, corren por mi respiración, mis brazos no alcanzan a cubrirlas a todas, revoltosas, expresan lo más íntimo de mi ser, alma, te dejaré correr libre algún día.

Esta noche fue horrible, agarró al chico de las gafas, fue baño de chicas, lo besó, y no solo eso, sé que ella sabía de mi presencia, era mi karma por estúpida, oí todo, como una masoquista y una cobarde de mierda; aún mas estúpida hablé con el chico de las gafas, le hice saber lo que sabía, y comencé un juego estúpido y masoquista "copuchenta culiá" me llamaba ella, quería morir, tres noches, supe de tres noches y no soporto más. Ahora la soledad no es libertad, he arrancado pero arrastro como raíces la desesperación, el ahogo, mi cuerpo ya no puede volver pero mi alma ha anidado allí; camino hacia su casa y me tumbo a llorar, me dice que soy una patética de mierda y me abraza, me besa y me ama, me ama toda la noche. Te amo. "Supongo que Dios me aceptará tal cual soy" Ahora entiendo qué me quiso decir mi casi hermanito. Sabio.


{
}
{
}

Deja tu comentario Confesiones: Simone

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre